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El despertar de la diosa Ixchel Ceremonias de anclaje de lo sagrado femenino para el mundoDIARIO DE UN VIAJE MAGICO Por Dennis Garcia Lépez
En el portal 11:11:11, un grupo de guerreros de luz fueron a la península de México, mejor conocida como riviera maya, en donde se encuentran los centros ceremoniales de la energía de la Diosa Ixchel, siendo dos para ella sola, Cozumel e Isla mujeres, aunque esta presente en los demás centros como Tulum, Chichen Itza. La energía de estos lugares, durante estas fechas, vibraba tan alto que solo gente capacitada la podía sentir, y es por eso que nadie estaba en sintonía, por lo cual se requería del permiso para poder entrar, y realizar las ceremonias de anclaje, para bajar la energía del portal y que todo el mundo la sienta y se reconecte con la energía de la madre, la energía kundalini. La ceremonia más importante fue en Isla Mujeres, donde se realizo la apertura y el anclaje de la energía en su templo, y en el cual se aprovecho la energía para realizar el nombramiento de dos sacerdotisas mayas, mas siendo la principal característica el anclaje de la energía como misión planetaria, tal cual fue hecho exitosamente en los demás centros ceremoniales a los cuales se visito. La misión se cumplió exitosamente, y como prueba, se esta viendo la reconexión, obras musicales y ceremonias, las cuales empezaron a suceder justo después de la fecha del anclaje. Este escrito es una pequeña narración, de lo que se vivió en esa semana.
1er Vida
Una nueva aventura comienza, el lunes 9 de noviembre (siendo el 9 de servicio hacia la humanidad) desde primera hora de la mañana, algunas inclusive desde antes, diferentes personas de distintas edades, sexo, profesiones, nacionalidades y lugares de residencia iniciaban una travesía que iba a cambiar su vida, aun cuando estos no lo supieran, lo que si, todos tenían algo en común, una misión de la cual iban a ser participes aun sin estar totalmente conscientes de ello. Todo inicio en el aeropuerto, muchos de ellos ya se conocían, mas algunos era su primera vez que participan en un viaje de sanación y de reconocimiento a la diosa, y no sabían lo que estaba por suceder; todos estaban con emoción en sus corazones, mas también con un poco de angustia en sus mentes ya que el ego siempre esta presente haciéndonos travesuras. Poco a poco, las personas se fueron juntando en la sala de espera del avión y se fue formando el grupo, se realizaron las debidas presentaciones. De un momento a otro, llamaron a abordar y la aventura comenzó, primero llegamos a la ciudad de Toluca, y empezamos a movernos como uno, todos al pendiente de todos y procurando cuidar de nuestros recién conocidos herman@s, después de un tiempo de espera empezamos a ver como llegaban mas personas que se unirían a esta aventura y de igual manera fueron presentadas al grupo, de igual manera que antes, empiezan a llamar a abordar, mas por algún motivo u otro, faltaba un ser maravilloso por llegar alguien a quien el destino le tenia una ultima prueba de fe, por mas que la localizamos, algunos no pensamos que fuera a tener el suficiente tiempo para llegar al vuelo, ya estando dentro del avión en espera de que cerraran las puertas, se escucha una voz angelical decir " Ya llego"; su fe, su energía y su misión hicieron posible su llegada. De esta manera empezamos a volar hacia nuestro destino final, la ciudad de Cancún, en donde nos encontraríamos en el aeropuerto con más personas que se unirían al grupo. Ya estando casi todos, iniciamos nuestro traslado hacia La Isla mujeres, en donde tomamos el ferrie y seguimos con la interacción entre unos y otros para conocer a nuestros herman@s; llegamos a isla mujeres, nos empezamos a repartir en grupos para tomar taxis para ir al hotel Avalon (nombre muy interesante que representa claramente nuestra misión), de una manera la energía te iba acomodando con las personas mas afines, yo no hubiera pensado en ese momento que las personas con las que me subí al taxi, seria con la que mas similitudes tendría y con quien mi vibración mas se asemejaría. De esta manera, todos fuimos llegando al hotel, nos repartimos en los correspondientes cuartos y bajamos a comer al hotel, ya con traje de baño para poder realizar una meditación en la alberca (algunos despistados como yo, tuvieron que ir a cambiarse de volada al cuarto). Al terminar la comida, todos, con sus dudas del agua fría, mas valientes con su misión se aventaron a la alberca, algunos mas rápidos que otros, mas gracias a nuestra maestra de acuaerobics, quien nos ayudo a entrar en calor y así iniciar la meditación en circulo, cada quien sujetando las manos de sus vecinos. Con ayuda de nuestra guía Jan Dael, quien nos fue dirigiendo, empezamos a pedir permiso para realizar nuestra misión, bajo un cielo nublado, oscuro el cual fue roto por los relámpagos que unían el dios(cielo) y la diosa(tierra) mostrándonos la luz; Pedimos a la diosa Ixchel que bendijera nuestra misión lo cual hizo con una pequeña llovizna eliminando los relámpagos e indicándonos que así éramos bendecidos, a los elementales que nos permitieran trabajar y nos apoyaran, mientras mencionábamos cada uno de ellos, estos se hicieron presentes para brindarnos su apoyo. Todos entrelazados, todos en unidad, fuimos renaciendo, volvimos al útero de la madre flotando en el agua como lo hicimos en nuestros inicios de vida durante 9 meses, y de la misma manera hubo risas, llanto, fraternidad y amor, tal como es, cuando un nuevo ser nace rodeado de amor, emanando toda su luz y llevándose el miedo... Al terminar, bajo un cielo despejado sobre sus cabezas en donde se contemplaban las estrellas, llegaron los últimos 3 seres de luz que se unirían a la misión, siendo 1 de ellos quien robaría el corazón de todos, Mahya Pahola. Para terminar el día, fuimos caminando al centro de la ciudad, a cenar, convivir y reconocernos; después de un tiempo, regresamos a descansar al hotel, un descanso muy merecido para quienes renacieron e iniciarían una nueva vida en la mañana siguiente.
2da Vida
Una nueva vida comenzó para nuestros aventureros la mañana del martes 10, poco a poco fueron desayunando, unos antes que otros, algunos aprovecharon la mañana y se metieron a la playa y/o a la alberca; los niños de corazón, como siempre ha sido, eran los mas animados con este nuevo amanecer y nuevas experiencias que vivir. A las 11 AM nos esperaba una sorpresa, Sergio, llego a visitarnos y trajo consigo información sobre la diosa en el antiguo egipcio, que mejor momento para hablar de ello, mientras estamos en una misión para ella en la península maya, la platica se extendió y fue muy interesante, ya que nos hizo ver puntos de similitudes entre culturas y nos sirvió como introducción a nuestro viaje. Al terminar la conferencia, nuestra travesía del 2do día inicia, ahora si ya estábamos completos 28 personas en total (1 en numerología, siendo la unidad, donde todo comienza), de las cuales 5 eran niñas (los impulsores del cambio), 7 hombres y 16 mujeres (ambos espiritualidad, misticismo y magia), 4 ángeles y 24 maestros(maternidad, feminidad, diosa, amor); números interesantes en numerología si lo analizan, llegarán a la siguiente conclusión "La unidad se presenta durante nuestro viaje, la diosa envió a los ángeles celestiales como guía y protectores de los servidores espirituales para que su misión no se vea interrumpida por la materia y el ego, de tal forma que pueda enseñar a los niñas la voluntad de la diosa y sean portadores del cambio en un futuro cercano"
Ahora si, ya estamos todos, se decide rentar carritos de golf para poder desplazarnos todos en la isla durante todo el día, la misma vibración, al igual que antes, crea los grupos, se designan a los conductores designados, mas por algún motivo la situación cambia, uno de ellos siendo un angelito no llega a tiempo, y para ganar tiempo me toca tomar su lugar, fuimos, rentamos los carritos y regresamos al hotel a recoger a los demás; La vibración y energía es muy traviesa, aun cuando crees que tienes todo resuelto te da sorpresas, y así me sucedió, con dicho cambio me toco convivir con mas seres de luz y ver sus virtudes, lo cual disfrute mucho y agradezco la perfección de las cosas. Empezó nuestra travesía en carritos, nos desplazamos a través de la ciudad, para buscar una florería, en el camino tuvimos unos tropiezos y después de dar una vuelta a la derecha, otra a la izquierda, regresarnos y demás, por fin dimos en una, en donde todos fuimos y creamos nuestro propio ramo, algunos escogieron rosas, flores amarillas, violetas, blancas, mas todas eran igual de preciosas, eran para la diosa y todas habían sido creadas por ella, asi que como solo pueden ser perfectas. Después de pagar las flores, iniciamos nuestra travesía final hasta la punta sur de la isla, pasando por escuelas, construcciones, casas, etc y cada quien siguiendo al de adelante, hasta que llegamos al lugar, aunque algunos nos pasamos tantito y después de unos cuantos minutos nos dimos cuenta que nos teníamos que regresar y ya llegamos. En ese momento nos dispersamos, algunos para terminar de comprar las ofrendas a la diosa, otros para descansar, otros para la foto, algunos mas para esconderse de la llovizna que se veía venir, mas después del tiempo necesario, nos alistamos, caminamos como 100 metros, junto con el viento frío del mar que acompañaba nuestros pasos, hasta la punta en donde se encuentra el templo de Ixchel; Poco a poco nos fuimos reuniendo (todos, hombres y mujeres hermosamente vestidos de blanco, las mujeres de falda larga, angelicalmente demostrando su feminidad), y manteniendo el debido respeto y solemnidad, fuimos dejando nuestras cosas a un lado, tomamos las flores que cada quien portaba, y fuimos dejando algunas de ellas alrededor del templo, en donde nuestro corazón nos indicara; Mientras íbamos terminando, nos íbamos acercando a un circulo de piedras alrededor del templo, cada uno entrando por la izquierda en sentido del reloj, acomodándose a la izquierda de la ultima persona, de tal manera que se formara el circulo, estando todos en sus lugares, el viento se tranquilizo; cada quien paso al centro y se fueron dejando las ofrendas, ya fueran flores, artesanías de barro, alimentos, etc. mas todas impregnados de la esencia, energía, amor y sentimiento de cada uno de los seres ahí presente; cada quien fue retomando su lugar, después rodeando las ofrendas y en una forma circular, cada quien fue haciendo un hoyo en la tierra, en donde regreso a la tierra 2 de sus minerales, cada quien enterró 2 cuarzos o cristales impregnados también de la esencia de cada uno con su respectiva intención y así, de esta manera regresamos a nuestro lugar. Se escucho un caracol, iniciamos nuestra ceremonia, a través de la guía de Jan Dael, se realiza el permiso a la diosa, a los elementales y a los seres ahí presentes, se abren las piernas, se alzan las palmas de la mano, apuntando al cielo, para recibir la energía del dios, que entra a través del chakra de la coronilla, se bajan las palmas, apuntando hacia la tierra, para recibir la energía de la diosa a través del chakra raíz; Ambas energías recorren nuestros chakras y se vuelven 1 en nuestro corazón, nos volvemos 1 con los seres ahí presentes, nos volvemos 1 con el planeta, 1 con el universo, 1 con el dios/diosa, sanándonos, reequilibrando y anclando la energía del dios/diosa en ese lugar sagrado; En su momento, cada quien fue tomando asiento sobre la tierra, y empezó a meditar, conversamos con la diosa sobre dudas, miedos, anhelos, era una platica de amor y compasión, ella nos escuchaba y nos envolvía en su manto; cada quien tenia su propia platica interna, conforme íbamos acabando, se empezaron a escuchar los murmullos mas no entendía el porque, para mi sorpresa, cuando abrí los ojos, faltaban 3 personas, Jan Dael, Cinthya y Paola, de las cuales después de unos minutos, solo Jan Dael regreso como si misma, mas con una cara de alegría y satisfacción ya que ante nuestros ojos, regresaron Luz Abey Paola y Aine Ik Cinthya, dos seres de luz y amor que se iniciaron en ese momento como sacerdotisas comprometidas al servicio y al despertar de la conciencia de la humanidad y el reconocimiento de la feminidad; todos los recibimos, y en nuestros lugares continuamos con la meditación, cerramos nuestros ojos, y de un momento a otro se escuchaban murmullos a lo lejos, no entendí el significado hasta que alguien sienta sus manos en mi cabeza, tocando el chakra del tercer ojo y la divinidad, empiezo a escuchar las palabras de un ser de amor, describiéndome un regalo, un don que había sido concedido para que yo usara en las personas a mi alrededor; de esa manera cada uno de los ahí presentes, recibió un don a través de las sacerdotisas, todos igual de importantes y especiales, algunos de los cuales fueron el del amor, la sanación, la videncia, la herbolaria, etc. mas todos igual de necesarios para la unidad, ya que todos están entrelazados. De esa manera, cada quien fue despertando, aceptando el obsequio maravilloso que le fue concedido, y prácticamente iniciándose como un guerrero de luz, para transmitir la luz divina a todos los seres a su alrededor e ir expandiéndola a todo el planeta. In lakesh In lakesh In lakesh
Nuestra ceremonia concluyo, se tomaron algunas fotos en plena oscuridad, mas no importaba, sabíamos que estábamos protegidos, poco a poco fuimos saliendo, cuando alguien se dio cuenta que no tenia su cámara, en ese momento ya la daba por perdida, ya que la había abandonado en una tiendita en el lugar, mas para su sorpresa, como dije anteriormente el destino nos juega sorpresas, al llegar a la salida, el dueño la estaba esperando con la cámara en mano, en cuanto fue entregada, esta persona busco alguna manera de recompensarla, mas en menos de 2 minutos, ya se había ido... un pequeño ángel, para demostrarle la bondad del universo y de la diosa a sus acciones. Tomamos de nuevo los carritos, y nos emprendimos a ir a cenar, ya que nadie había comido, emprendimos el camino de regreso, mas uno de los carritos empezó a fallar, algunos nos quedamos acompañando hasta que llegamos a un restaurante, donde ya no se pudo continuar mas, en ese momento fallo otro de los carritos, y se decidió localizar a los demás para que regresaran y cenáramos todos juntos. Por algún motivo todo mundo vio el lugar, y a todos se nos ocurrió cenar ahí, ¿cual fue la razón del porque ahí? , no sabría decirlo, mas lo que si puedo decir, es que nos acomodamos en las diferentes bancas, ordenamos y la conversación fue de la mas amenas porque todos tenían algo que contar sobre su regalo, y cada quien tenia su propia anécdota de como lo podría llevar acabo, o tenían la información requerida para que su hermana pudiera entender su don; así disfrutamos de una deliciosa cena y una enriquecedora conversación. Todos somos uno, y así nos hemos mantenido, después de la cena, algunos intentaron hacer funcionar los carritos, uno de ellos funciono por un rato, mas al volver a fallar se dejaron estacionados en diferentes lugares, nuestros hermanas se regresaron en taxi y los demás retomamos nuestro camino al hotel, para disfrutar del cielo estrellado, descansar y sanar para que nuestro cuerpo terminara de asimilar el regalo recibido, ya que el siguiente día, traería un nuevo amanecer, con una nueva vida y un regalo que dar, para el universo.
3er Vida
La diosa se despedía desvaneciendo la noche y recogiendo su manto, mientras el dios sol, irradiando su luz y calor, se asomaba por el horizonte; Los aventureros no tardaron en despertar ya que la diosa les tenía una nueva aventura para esta vida. Nuestros hermanas, empezaron a bajar de sus viajes astrales, que recorrieron mientras soñaban, totalmente rejuvenecidos y sanados de las mágicas experiencias vividas el día anterior fueron recobrando su cuerpo físico, para levantarse e iniciar las actividades matutinas. De la misma manera que las vidas anteriores, las mismas personas nos encontramos desayunando en el restaurante; todos ya listos para que a las 9 AM, nos encamináramos hacia otro evento singular, el cual después de la iniciación de todos los seres como sacerdotisas o guerreros de luz, se recibiría en el seno de la diosa a este ser maravilloso conocido entre nosotros como Mahya Pahola, para bautizarla y acogerla, por medio de sus padres, padrinos y todos los ahí presentes, dentro del dios/diosa, la unidad y el amor cósmico. Nos fuimos juntando en un kiosco atrás del hotel, los invitados fueron llegando, todos vestidos de tonos claros y con el corazón abierto emanando amor; La mesa ceremonial se fue predisponiendo para la festividad, se empezaron a preparar los elementos, alguien se dedico a abrir el vino, aunque para nuestro asombro no había sacacorchos en el hotel, por lo cual se tuvo que improvisar un poco, mas nada iba a detener este hermoso momento que con tanto anhelo todos habíamos esperado presenciar. Ya presentes todos, teniendo el mar del caribe como fondo de la escena, un mar picado bañando la playa y en el cielo expresando una dualidad, a un costado un cielo despejado mostrándonos la hermosa mañana que se nos regalaba como el principio de un nuevo ciclo acompañado del sol que bañaba de oro y plata el mar , y al otro costado un cielo nublado indicando el fin del ciclo desplegando un azul rey en el mar, ambos representaban al dios/diosa quienes bendecían y presenciaban este bautizo. Todos formamos un circulo, envolviendo a Jan Dael y a los padres con Mahya en sus brazos, la ceremonia inicio se invitó a los elementales, siendo representados por sacerdotisas y ciertos seres de luz ahí presentes, el aire se mostró a través de una campana q se hizo sonar, el fuego con una vela encendida, la tierra una planta llena de vida y flores, y el agua, como el liquido vital acompañada de flores como si fuera un estanque de manantial; Uno a uno, fueron pasando, la bendijeron y obsequiaron virtudes a Mahya, tal y como sucedió siglos atrás como los reyes magos a Jesús, en su momento; Mahya ya se sabía la ceremonia, con sus 4 meses de vida interactuaba con el fuego, el agua, el viento y el aire como si los conociera de vidas, mientras sus padres la cuidaban y Jan continuaba con la ceremonia describiendo el compromiso, fuerza y amor que requerían estos últimos; como en todo bautizo, los padrinos estaban presentes, y quien mejor para representar ese papel que Luz Abey Paola, recién iniciada como sacerdotisa de luz y amor, y siendo una amiga cercana a la familia ocupo dignamente su lugar a lado de los padres y a su izquierda se ubico un representante de su pareja que no pudo asistir, mas en energía, vibración y amor, si se encontraba a su lado; de tal manera continuo la ceremonia en donde este ser fue alzado en brazos por la pareja de Luz Abey, encomendándosela al dios, y en voz alta en un mutuo sonido aceptaron el nuevo compromiso que se les había confiado de dar amor, protección, educarle, cuidarle y bendecirle, para que florezca ese maestro de luz desde el corazón de Mahya para el mundo. La ceremonia fue terminando, se dio la bendición a los padres y padrinos con un poco de flores bañadas en agua, y la campana se hizo resonar en la coronilla, donde se ubica nuestra conexión divina (el 7mo chakra), se enterró un papel con su nombre escrito y se baño con vino, retribuyéndole a la diosa un poco de lo mucho que nos ha dado para que así la proteja y cuide. Los abrazos y felicitaciones se hicieron presentes, al igual que las fotografías, los padres y padrinos con Jan Dael, los elementales con Mahya, etc. más el tiempo se nos estaba acabando, en una hora debíamos de partir para continuar nuestro viaje hacia Playa del Carmen, por lo cual cada quien fue a terminar sus pendientes, ya fuera desayunar, o un último chapuzón en el mar y/o alberca, las compras o terminar de hacer la maleta.
A las 11 am empezamos a realizar el checkout de los cuartos, conforme ibamos saliendo íbamos acomodándonos en taxis y/o carritos de golf, algunos transportaban las maletas, otros a los pasajeros, algunos nos amontonamos entre maletas y personas, mas todo fue parte de la diversión, porque todos estábamos felices y ansiosos de continuar con nuestra misión. El ferrie de regreso salía a las 12, y mientras esperábamos, algunos se dieron a la tarea de hacer algunas compras de recuerditos o ropa, ya que si alguna vez van para allá, recuerden que la ropa de niño y de manta es muy barata y pueden traer algunos conjuntos para los seres queridos; el reloj marco las 12, y todos empezamos a abordar, unos nos subimos a tomar el sol, y ver por ultima vez, esa isla, en donde una noche anterior, nos habíamos convertido en guerreros y portadores de la voz y luz de la diosa, otros prefirieron la sombra, más eso es sólo cuestión de gustos. Al llegar del otro lado, ya nos estaban esperando con las camionetas, aunque la logística de como nos acomodábamos, tal vez no fue la mejor, ya que después de medio acomodar las maletas, y que entre los pasadillos y debajo de las piernas algunas, dos personas nos tuvimos que ir acompañando a los agentes de viaje, lo cual no puedo quejarme ya que era muy cómodo, y tanto lo fue, que nos dormimos profundamente y quien sabe si hayamos hasta roncado, mas por otro lado, me hubiera gustado ir acompañando al grupo, ya que me imagino las incontables anécdotas que cada quien estaba contando de sus almas gemelas, vidas pasadas, reencuentros, etc. de la misma manera en que sucedía cada vez que nos subíamos a un transporte.
Al llegar al hotel "Las golondrinas", nos repartimos de nuevo en las habitaciones y rápidamente nos cambiamos para estar vestidos de blanco o tonos claros enfocándose en la madre tierra (amarillo, café, rojo, etc.). Ya estando listos, se fue el 1er grupo para poder tomar el ferrie a Cozumel, mientras, los demás esperábamos; el transporte se tardó mas de lo debido y algunos nos fuimos en taxi y otros tomaron el transporte que recién llego cuando nos subíamos al taxi, esta pequeña separación, causo un poco de revuelo, ya que siempre nos movíamos como uno, y ahorita por diferencias de conductores, nos habíamos separado en dos grupos; esperamos que los demás llegaran al mismo sitio que nosotros, mas después de unos momentos de espera y siendo que nadie llegaba, decidimos encontrarlos en el punto de abordaje y como si todos hubiéramos pensado lo mismo, ahí nos encontramos todos como si nos hubiéramos puesto de acuerdo mentalmente. Tomamos el ferrie a Cozumel, nos acomodamos en los distintos lugares, arriba o abajo y después de un camino de 45 min aprox. llegamos a Cozumel. Compramos el boleto de regreso para asegurarlo y no tener que acampar la noche en la playa, salimos y nos dirigimos a la zona de taxis, y después de mucho negociar, porque insistían en que al llegar ya iban a estar cerradas las puertas, acordaron llevarnos a las ruinas de San Gervasio (lugar sagrado de la diosa Ixchel), lo cual era lo que queríamos, ya que bien sabíamos que la diosa nos abriría el camino para cumplir con su misión. Después de unos 20 minutos de que salimos de la ciudad y la carretera se fue adentrando cada vez más en la selva, llegamos al portón y aun cuando ya estaba oscureciendo y a punto de cerrar, nos permitieron la entrada, dejándose ver el asombro de los taxistas por el retrovisor que no podían entender el porque, mas como sabemos, la diosa era nuestra guía.
El camino se abrió frente a nosotros, la noche se fue apoderando de el, y la oscuridad no permitía ver mas allá de 10 metros, después de como 2 Km. de adentrarnos dentro de la selva desde el portón, totalmente a oscuras y sin un solo ser humano a la redonda, exceptuando a nosotros, nos estacionamos enfrente de la entrada, bajamos de los taxis, y nos fuimos poniendo repelente, ya que los mosquitos parecían haberse entrenado para este momento y no dejaban de asaltar nuestras piernas y brazos en el menor de los intentos que tuvieran y de solo recordarlo siento los piquetes; Jan empezó a dar los primeros pasos hacia la entrada, enérgica, vivaz y rápidamente como solo una persona decidida como ella sabe hacerlo, la mayoría de nosotros empezamos a seguirla cuando súbitamente se detuvo, se dio la vuelta, y mando a llamar a los últimos, advirtiéndoles que si no se unían al grupo en ese mismo instante no podrían ir más adentro; ante tal advertencia se apresuraron y se unieron al circulo y pedimos permiso para poder entrar, algo que no habíamos hecho anteriormente, ya que la hacíamos hasta el momento de estar ya propiamente en el lugar a celebrar la ceremonia. Sigilosamente, despacio y midiendo sus pasos (no siendo su estilo he de aclarar), Jan empezó a romper la densidad de la noche y la energía para poder entrar, ella era la punta de la flecha y todos los demás la íbamos siguiendo formando un triangulo sagrado, en donde los demás intercambiando posiciones inconscientemente sustituyendo a los de adelante, exceptuando a Jan, debido a que iban esforzándose y apoyándola para abrir el camino a los demás, tal como si fuera una carrera, en donde el de adelante rompe el viento haciendo el mayor esfuerzo y los demás lo siguen y lo van sustituyendo, apoyándose todos en unidad hasta que alguien busca la recompensa del triunfo individual, tal y como ha sucedido en toda la historia de la humanidad; mas aquí no fue así, éramos uno, así que fuimos siguiendo a Jan, por el sendero que se nos iba mostrando, hasta que llegamos a una “Y”, el camino se dividía, Jan empezó a caminar hacia la izquierda, mas como si hubiera visto una señal, se salio del sendero y empezó a caminar hacia el otro camino, el cual nos llevo al sendero contrario, y ahí continuo su marcha, debo decir que su comportamiento fue poco usual, para mí. Subimos dos escalinatas, y nos encontramos en un piso de piedra, parecía como una explanada y enfrente estaban los restos de un templo, era el momento de llevar acabo la ceremonia, una de las mas poderosas por lo que después sabríamos; volvimos a hacer el circulo sagrado, dejamos nuestras cosas a un lado tomamos las velas y un cristal y nos tomamos de la mano, todos somos uno y uno somos todos, la selva nos observaba, se sentía la energía fluir entre nosotros, desde la tierra parecía salir y moverse entre los cuerpos y las ruinas, y nos rodeaba totalmente, los animales presenciaban nuestra ceremonia, y los aluxes mayas estaban todo a nuestro alrededor cuidando que respetáramos la solemnidad del lugar y la misión, si alguno no lo hacia, seria en ese momento reprendido; Repetimos el permiso de la diosa y los elementales, se escucho un caracol se escucharon tambores, y así repetimos casi el mismo inicio de la del día anterior, después de cerrar los ojos e iniciar con la actividad de la meditación, volvimos a subir las manos al cielo y a bajarlas uniendo la energía del dios/diosa en el corazón y emanando la luz y amor requerida para el anclaje, si en algún momento alguien tuvo frío, yo creo que en ese instante se le quito ya que la energía que ahí se manejaba era tan fuerte, desde el 1er paso que se dio se sentía recorrer tu cuerpo y se sentía como si algo de alguna manera no nos quisiera ahí, más la luz fue generada, y el cuerpo así lo reconoció, en ese momento a la orden de Jan empezamos a dar 3 vueltas al sentido contrario del reloj serpenteando los brazos, como si formáramos una S con ellos, subiendo y bajando, yo creo que si alguien nos hubiera visto se pudiera haber reído de la escena, mas nosotros éramos como niños con un nuevo juego, no importaba lo que pasara nos divertíamos y sabíamos que era algo importante y que ahí estábamos por una razón. Conforme fuimos terminando, volvimos la cara al centro del circulo, subimos los brazos unimos las palmas, y las bajamos al corazón, IN LAKESH IN LAKESH IN LAKESH... Nuestro trabajo casi había terminado; abrimos los ojos, prendimos las velas como símbolo de esa luz que habíamos traído y la energía que íbamos a anclar en el lugar, mas el viento era fuerte y hacia que las velas se apagaran, pero aun así nos acercábamos a un hermano@ cerca y la volvíamos a prender, éramos uno, y la luz se propaga muy fácilmente cuando existe amor ya mientras una luz exista, aun cuando todas las demás estén apagadas, en un segundo se vuelven a prender todas, y así lo hicimos incesantemente; tomamos el cuarzo, y con la vela encendida, nos bajamos de la escalinata y en el pasto empezamos a sembrarlo siendo el corazón nuestro guía para indicar el lugar indicado; curiosamente, los mosquitos que habían estado picándonos sin cesar desde que entramos, se desvanecieron por alguna razón justo antes de que se enterrara el cuarzo; tal vez ya estaban saciados, más yo creo porque ya habíamos conseguido nuestro cometido y ya no éramos intrusos en el lugar, sino que nos volvimos parte del entorno por un momento, como si por un momento, viviéramos una realidad alterna. Los cuarzos fueron sembrados, las sacerdotisas dejaron tabaco y arroz como ofrenda a la diosa, las velas fueron retiradas ya que aunque iban a ser símbolos de ofrenda, no deseábamos mal alguno para el vigilante o cualquiera que nos haya ayudado, algunos dejaron incienso en el lugar el cual es menos visible; el anclaje termino, la ceremonia también, era el momento de las fotos y el recuerdo, fuimos a recoger nuestras cosas, cuando observamos que alguien ya las había acercado, quien lo hizo la verdad no se, mas se le agradece porque aun cuando estábamos siendo protegidos y guiados, la energía emanada del lugar era tan fuerte, que si estando en unidad la sentías, estando solo no podrías saber que podía ocurrir, lo que nos hacia fuertes era estar todos juntos. Ciertos aventureros se alejaron tantito a tomar fotos, por eso no escucharon en el momento que Jan dijo "vamonos", y enseguida repitió "Vamonos YA", algo le grito a Daniel su esposo, mas este no alcanzo a escucharla, cuando Jan empezó a caminar de regreso a la entrada solo diciendo "cuiden donde pisan, en la oscuridad no ven todo lo que hay", y así fuimos siguiéndola cuidando nuestros pasos hasta una pequeña plaza en donde se venden los recuerdos del lugar. Nos volvimos a juntar, más aún hacían falta varios, sentíamos pasar los minutos y veíamos que no regresaban, y empezó una pequeña preocupación del grupo, en donde estaban y porque no han regresado, cuando de repente vemos llegar a Daniel, y poco a poco indica que vienen atrás de él los demás, todos estábamos juntos de nuevo y a salvo; volvimos a cerrar los ojos, dimos gracias por el permiso que se nos concedió, y la sanación y transformación que estaban viviendo nuestros cuerpos, subimos las manos las llevamos al corazón y más fuerte que antes, repetimos IN LAKESH IN LAKESH IN LAKESH, yo soy tu otro yo... Para apaciguar un poco el momento y la emoción, nos quedamos disfrutando del manto azul de la diosa, adornado por las mas distantes estrellas, ni una nube se atrevió a hacerse presente, veíamos con dulzura a las mas distantes, que estando a millones de años luz, tal vez ya ni existirían, mas todavía decoraban nuestro firmamento; Alguien vio pasar una estrella fugar y pidió su deseo, otros observamos una estrella escurridiza que se movía en zig zag, y reconocimos lo que era, un ser de otro plano estaba recorriendo el universo y la oscuridad nos permitía verlo, subimos el brazo derecho y le enviamos luz violeta desde nuestro corazón, saliendo por la roseta de la mano, el centro de la palma de la mano, y así continuamos disfrutando del momento, Daniel señalando las estrellas y los objetos que se movían con una luz verde como apuntador, lo que era la única luz no estelar que iluminaba el firmamento. Los taxistas nos esperaban, ya era hora de retirarnos, y así regresamos a la ciudad, haciendo una parada en uno de los monumentos de la ciudad para la foto grupal, siendo el fondo una pirámide. Llegamos al malecón de Cozumel, con tiempo suficiente para hacer unas compras, caminar un rato, descansar y ya después tomar el ferrie para nuestro regreso a playa del carmen y despedirnos de Cozumel, la isla en donde la diosa nos recibió, nos cuido, sano nuestras heridas y nos vio partir, tal y como lo hacían todos los mayas en al menos un momento de su vida, para pedir su bendición, protección y sabiduría. Durante el trayecto de regreso, se hablaron de muchas cosas, en lo particular me toco aprender mucho de mi mismo en esos 45 minutos con Jan, varios consejos y tips para utilizar junto a mi don y procurar resolver círculos de vidas pasadas, ya que tal como en un inicio mencionamos, este viaje también era de sanación para todos; de igual manera, nos tocó enterarnos de todo lo que estaba pasando en la mente de Jan durante la estancia en San Gervasio, nos enteramos que al llegar al momento de entrar a las ruinas, le detuvieron su camino como en ninguna ocasión lo habían hecho, la razón principal fue que no todos éramos bienvenidos para la ceremonia, por algún motivo o razón, la vibración de cualquiera de los ahí presentes no era la adecuada, más Jan como buena guía y maestra intercedió por nosotros, mencionando que por algún motivo habíamos sido llamados y nosotros habíamos respondido a ese llamado, de tal manera que teníamos que estar ahí presentes, con lo cual le permitieron el acceso de todos siempre y cuando todos pidiéramos permiso para la entrada, y por la misma razón fue la advertencia a quien no estuviera en ese momento con nosotros, no entraría, ya que no sabia como la selva podría responder a esa falta de respeto; por tal motivo ella empezó a entrar con mucho sigilo y midiendo sus pasos, canalizando la información y abriendo la oscuridad, ya que con el permiso otorgado de la Diosa, nos abrió el camino, alejando a animales, elementales o demás seres que pudieran hacernos daño, hasta el punto en donde llegamos a la "Y", donde Jan empezó a avanzar a la izquierda dirigiéndose al templo principal, más a donde nuevamente no todos éramos bienvenidos, de los 28, solo 6 personas (el numero de la madre y diosa) eran permitidos; por lo mismo decidió cambiar sus pasos, ya que tendría que haber sentido a cada uno de los ahí presentes y canalizado quienes eran los seleccionados, mas eso hubiera implicado dividir el grupo, lo cual no era una opción para ella, como gran maestra que es, sabía que todo debía de ser en unidad, y siendo congruente con sus enseñanzas así nos mantuvo haciéndonos participes a todos de la ceremonia y el anclaje de la energía femenina, y más que nada de la sanación y protección que requeríamos; así se llevó acabo la ceremonia, y a su termino, su súbita salida tendría una razón de ser, ya que le indicaron que ya habíamos terminado ahí, y nos teníamos que marchar, que si hacíamos caso omiso alguien podría ser atacado por la selva y eso era algo que no podíamos permitir; inclusive al ir saliendo vio como un alacrán estaba cerca del camino, tal vez solo pasaba vigilante de que acatáramos las ordenes, mas aún así estaba presente, y como bien dicen, cuando una mujer habla, el hombre escucha y obedece; La preocupación mientras esperábamos, se debía al mismo motivo, y los que se quedaron hasta atrás, sintieron toda la presencia del lugar, porque mientras varios seres de luz estaban ahí cuidando, no era tan obvio, mas en el momento en que nos marcaron la salida, y se fueron retirando, la selva se empezó a cerrar, y la pareja de Paola e Ivan unidos de la mano y siendo uno como dios/diosa, se quedaron protegiendo a los faltantes, poniéndose atrás de ellos, mientras les indicaban que repitieran "Gracias Diosa" al ir caminando hacia la salida, y sintiendo como la selva se hacia mas densa y oscura a sus espaldas, cerrando la energía que nos dio la entrada, y prácticamente obligándoles a salir en cuanto antes, si no hubiera sido por esos dos seres de luz, que demostraron ese amor y servicio hacia los demás, quien sabe que pudiera haber pasado, así que a nombre de los involucrados, GRACIAS por ese amor y bendición hacia todos los que se cruzan en su camino.
Prácticamente así termino el día, bajamos del ferrie, se les hizo las observaciones a los involucrados para que estuvieran mas atentos y no se apartaran de la unidad, y después, muy merecidamente, nos fuimos todos a cenar a un restaurante muy rico cerca del hotel, y después nos juntamos alrededor de la alberca a platicar, mientras los niñ@s, con esa energía que ni el agua helada les quita, se animaron a nadar y disfrutar, cual debe de ser a su edad, mientras los demás contaban las últimas anécdotas del días, y donde todos descubrimos que lo que habíamos escuchado, tambores y caracol, no había sido generado por ninguno de nosotros tal y como todos habíamos pensado, quienes habrán sido, tal vez los aluxes, tal vez la diosa, mas simplemente me agrada pensar, que vivimos una realidad alterna, en donde nos juntamos con nuestros ancestros mayas y al unísono hicimos la ceremonia a la diosa, y fueron ellos quienes nos acompañaron en espíritu, dando gracias a aceptar el llamado de la diosa. Y tal cual es una madre, uno a uno nos fue llamando hacia nuestros cuartos, y cobijándonos después de tan ardua labor, nos abrazo y descansamos en su seno.
4ta Vida
Nuestro reposo bajo el seno de la madre, mientras alimentaba nuestros viajes astrales y sueños de cada uno fueron terminando, por algún motivo en especial, a mi me toco ir a resolver muchas cosas, aunque no creo haber sido el único; no recuerdo a donde fui, ni con quien me comunique, ni de que fue la conversación, igual reflexionado, pudo ser la diosa quien, mientras nos cuidaba, nos fue alimentando las esperanzas y bendiciones, que había depositado en nosotros por haber escuchado su llamado, dándonos seguridad, paz y amor mientras velaba por nosotros; lo que si sé, es que esa mañana la mayoría, o todos, amanecimos relajados y tranquilos, liberados de todo el agotamiento y esfuerzo físico y espiritual realizado durante los días anteriores; Inconscientemente, sentíamos y sabíamos que lo importante era que todo lo que se había realizado durante la puerta del 11:11:11 y el día previo a él, había sido un éxito, habíamos logrado realizar los anclajes mas fuertes del viaje, los que cambiarían a partir de este viaje los corazones y a la faz de la tierra.
La aventura empezó desde muy temprano, a comparación de las demás, así que algunos apenas alcanzamos a desayunar en el hotel, otros solo fueron a comprar algo a la tiendita o fueron por un rico pan recién horneado a un lugar cercano, para poder comérselo mientras realizábamos el traslado hacia Tulum. Ahora si, ya después de tantos días de trayectos en el agua, nos tocaba transportarnos por tierra, algo que fue mas ameno, porque aun cuando eran 2 camionetas, al menos estabas con tus herman@s y en todo momento compartías con ellos, platicábamos de la energía y vibración, de las experiencias vividas, de nuestros miedos, nos dormíamos, luego despertábamos, compartíamos algo de aperitivos, jugábamos, bueno esto último especialmente los niños quienes se cambian de camioneta a cada oportunidad para estar juntos y compartir, ya que como había sido comprobado, con las vidas pasadas que a algunos les reveló Jan en el viaje, que se conocían ya de vidas atrás y para ellos solo era un hermoso reencuentro para disfrutar, saborear y jugar. Transcurrió una hora desde que salimos hasta que llegamos a Tulum, nos fuimos bajando, agarramos nuestras cosas de playa, y empezamos a caminar por la explanada, donde inmediatamente se nos acercaron los vendedores, rodeándonos con promociones, repelentes, bloqueadores y demás, más decidimos esperarnos hasta la salida para evitar ir cargando cosas que no fueran necesarias en el trayecto. En la entrada de Tulum, rodeado de turistas de diferentes lados, nos esperaba nuestro guía quien nos fue entregando nuestras entradas y brazaletes. Empezamos a hacer fila, todos en grupo fuimos avanzando hasta llegar nuestro turno de tomar el tren, el cual no pudimos tomar todos a la vez, por lo cual esperamos 5 minutos más para tomar el siguiente y no separarnos. El trayecto fue rápido, era alrededor de 1 Km. de subida, y al llegar arriba, descendimos del tren y el guía nos agrupo para recordarnos que lo mejor seria pasar al baño y cambiarse, ya que más adelante no habría manera de hacerlo, y así aprovechar un rato de relax en la playa, ya listos para darse un buen chapuzón, bien merecido para todos. La mayoría, hizo caso del consejo, y se alistaron para la playa, así que procedimos a entrar, en donde justo después de donde entregamos los boletos, nos llevamos la sorpresa que al costado derecho había varios rastros de velas de distintos colores, tal vez alguien hizo una ofrenda, una ceremonia o solo era de adorno, más ahí se encontraban por alguna razón más ninguno hizo mas preguntas ya que la emoción de conocer Tulum y disfrutar la playa nos llamaba más la atención en ese instante; seguimos el sendero, bordeado de plantas del lado izquierdo y un muro de piedras del otro; así llegamos a una abertura en el muro, en donde había varios turistas esperando su turno para entrar, más para no hacernos esperar, se nos invitó a continuar la caminata, lo cual fue lo mejor que nos pudo haber pasado, ya que la vista que vimos del mar del caribe de un color un azul aqua, con ciertos lagos de azul marino verdoso, reflejando el claro cielo rociado con unas cuantas nubes, se nos mostró en un santiamén cuando llegamos a la siguiente entrada, haciendo que admiráramos el regalo que la diosa mostraba ante nuestros ojos. Uno a uno, fuimos introduciéndonos por la entrada de piedra, ya que el espacio no permitía más, y al cruzar el muro nos encontramos a una orilla de una ciudad amurallada, la cual luego nos comentarían que previamente era llamada Zamá, que significa mañana o amanecer, lo cual después del regalo de la hermosa vista que nos recibió, podíamos entender perfectamente su razón. Aprovechando la vista de un costado el mar, y del otro la ciudad, nos volvimos UNO y fue una de las tantas fotos oficiales del grupo, para después ir bajando hasta una zona de descanso en donde nos detuvimos y se nos explico la ciudad. El guía comenzó a contarnos la historia de la ciudad, como había sido abandonada a la llegada de los españoles para evitar su destrucción, de como desde niños de la realeza, quienes vivían dentro de la muralla, les ponían unas tablas en la cabeza para cambiar su forma y diferenciarlos de los demás, marcando una distinción de las personas que vivían fuera; también nos comento que la diferencia entre los templos y casas, es que el techo de los templos es de piedra, y las casas no, y por eso han perdurado a través del tiempo; Así siguió explicándonos muchas cosas de la ciudad, a lo cual nosotros escuchábamos atentamente y reíamos cuando alguno de nosotros era parte de su explicación; Algo que fue muy impresionante conocer es que la playa esta rodeada de un gran arrecife y por ese motivo nadie podía llegar hasta sus costas en barco, la diosa fue sabia y protegía a sus hijos de invasores, y tan sabia era, que entre el arrecife les dejó un único espacio que servia como pasadizo, para poder comerciar y realizar todos sus actividades, ya que sabía que el mar iba a ser una forma de vida; al igual existía un camino recto entre Tulum y Coba, el cual estaba hecho con piedras que reflejaban la luz de la luna en la noche, para que pudieran transitarla mientras la luna, o más bien la diosa, les mostraba el camino y los llevaba de regresó a casa. Al terminar la plática, empezamos a caminar y nos fue dirigiendo hacia el templo del gran palacio, el cual solo pudimos ver, ya que no se permite la entrada a ninguno, y luego nos dirigimos al templo de los frescos, en el cual podíamos observar varios espirales todo alrededor y una cara en la esquina, representando a una deidad, quien creo que era Itzama, dios de la sabiduría. Fue muy interesante ver los templos, dibujos y grifos comparándolos y encontrando las similitudes con todo lo que habíamos vivido en el viaje e inclusive en la parte de arriba, se ve un recuadro, al cual llaman el dios caído, mas también parece como un ser que esta naciendo desde la madre, siendo nosotros, cada uno de los humanos ese dios/diosa caído que venimos a conocer el plano físico para evolucionar. Cuando el guía empezó a oír nuestros comentarios, mientras nos dirigía hacia un costado del templo del Castillo, y le explicábamos la razón de nuestra visita a la riviera maya, os empezó a platicar un poco sobre la similitud de la diosa Ixchel, con la diosa Tonantzin y así cerró la visita indicándonos la salida de un lado, y el camino a la playa por el otro; Obviamente, nos empezamos a encaminar hacia la playa, más Jan, tenia otro plan, nos llevó atrás y a un costado del templo del Castillo, y desde ahí, se nos pidió observar el muro por su parte interior, esculpida en la piedra se alcanzaba a ver una mujer embarazada con los senos desarrollados, siendo símbolo de la diosa Ixchel; cuanto tiempo tendrá que pasar para que las personas lo descubran y sepan de su existencia e historia, ya que como Jan comentó, esta información, ni los guías la tienen, más en un tiempo subsiguiente, después de los anclajes, se empezará a revelar al mundo. En ese momento, Jan deseaba pasar a bendecir el dije que traían colgado en sus cuellos, de la triple luna, para que las bendijera con fertilidad, más el acceso estaba restringido, más de un momento a otro, en el que nadie veía nada y los hombres vigilábamos alrededor, una de nuestras hermanas, se lanzó corriendo a todo galope, brincando piedras en su camino recorriendo una distancia de 10 metros hasta quedar enfrente a la figura de la diosa, y ya estando enfrente de ella, se inclinó y toco con el dije la figura para que la bendijera y retomando su camino de regreso fue dando gracias en su corazón y con la adrenalina recorriendo su cuerpo, regresó al grupo sana y salva a recobrar un poco de aliento.
De la misma manera lo iban a realizar las demás hermanas, más por la cantidad de visitas y turistas a nuestro alrededor era algo complicado, así que de repente bajo la solicitud de Jan, la diosa envió a un encargado del parque, que estaba acompañando a un invitado especial, y después de que Jan canalizó la información de que el era el indicado, se le acercó y le explicó su cometido, y abriéndole el camino, le explicó que solo 6 mujeres podían pasar en total, siendo un lugar para Jan y los 5 restantes para quienes quisieran embarazarse pronto y así se definió el grupo, el cual siguiendo al encargado por una entrada al costado del castillo, los llevó hasta el mismo punto de la diosa, y fueron pasando de 2 en 2, para que cada una tuviera la oportunidad de ser igualmente bendecida. Las diosas que fueron bendecidas terminaron de pasar, todos nos volvimos a juntar y ahora sí, el tiempo de relax llegó, fuimos bajando por una escalera de madera que conectaba con la playa, la cual seguía con el mismo color de antes, mas ahora el cielo se había vuelvo nubloso con tonos grises y oscuros, más nada iba a detener un rato de sanación y vinculación con el mar, así que nos fuimos quitando la ropa, algunos se cambiaron haciendo una casita y otros, les toco hacer uso de sus técnicas con la toalla para cambiarse ahí mismo. Al agua pato, todos nos metimos al agua calientita totalmente calmada, con sus bellos colores y disfrutamos de ese momento de relax, siendo solo 1 hora que se sintió una eternidad, el cual degustamos todos, conviviendo, haciendo el muertito, platicando, jugando con los niños y mas. Después de que el reloj corriera su tiempo, salimos del letargo en que te deja ese rato refrescante de agua salada y arena en tu cuerpo y nos dirigimos a la salida a cambiarnos, tomar el tren y continuar nuestro viaje. Así llegamos a los camiones, algunos pasaron a comprar alguna botana para el camino, y otros fueron y aprovecharon para ir y conseguir su diosa Ixchel para el altar, mientras los demás esperamos en el camión, muy entretenidos disfrutando de las bebidas refrescantes que nos estaban esperando después de disfrutar que el dios/diosa, atraves del sol, el mar y la arena recorriera cada centímetro de nuestro cuerpo.
Iniciamos nuevamente nuestra travesía, ahora nos dirigíamos rumbo a Coba, otro lugar mágico que nos estaba esperando para continuar con nuestra misión; más antes teníamos que realizar una parada, nuestros guerreros son humanos, así que siguen todas las reglas del mundo físico, por lo cual se detuvieron, a lado de un lago, a disfrutar de una deliciosa comida, donde había filete empanizado, pollo al estilo maya, arroz, frijoles, tortillas y demás comida ricamente preparada, de la cual disfrutamos hasta saciar nuestro apetito. Después de la parada obligada para todos, y al continuar nuestro camino, coincidimos con un lagarto que descansaba, y solo vio nuestra partida, mientras nosotros veíamos nuestro lugar de destino, Coba; Llegamos al lugar, aprovechamos el momento para estirar las piernas, y la mayoría se fue a checar las tiendas por un momento, más cuando alguien ve la hora, nos avisa que lo cierran en menos de 1 hora, empezamos a movernos más rápido, ya que el tiempo estaba en nuestra contra, porque justamente pasando la hora, iba a oscurecer, y quien sabe lo que la oscuridad depare en esa ciudad; empezamos a caminar, nos rodeaban árboles de un tronco delgado que superaban los 8 metros de altura y no dejaba pasar la luz del sol, llegamos a un punto en el que a nuestra mano izquierda, se encontraban unas bicicletas, y ahí podías solicitar a un bicicletero que llevara a 2 personas, o tu podías rentar la tuya, siendo esta una buena opción, ya que sabiendo nuestros tiempos, no íbamos a poder aprovecharlo caminando, así que nos dividimos en parejas, mas como no había suficientes transportes, las mujeres tomaron todos los lugares, siendo transportadas como las damas y damiselas que son y los hombres nos montamos en las bicicletas para hacer uso de nuestra condición y fuerza física, que a ninguno le faltaba. Arriba en los diferentes medios de transporte, pareció como si hubiera sonado un banderazo de carrera y todos empezaron a seguirse dirigiéndose hacia la pirámide del Nohoch Mul, en donde al llegar fuimos dejando las bicicletas, recargadas en un árbol y los bicicleteros se quedaron esperando a nuestro regreso. Los primeros que fueron llegando iban acercándose a la pirámide, y siendo esta de las pocas que te permiten subir, algunos cuantos nos aventuramos a subir y disfrutar desde sus 46 metros de altura, la vista que se nos presentaba ante nuestros ojos, todo era verde a nuestro alrededor, el follaje de los árboles cubría todo hasta donde la vista alcanzaba, y apenas se distinguían una que otra punta de algún templo a lo lejos, acompañados de los reflejos del sol que empezaba a descender escondiéndose entre un mar de nubes presentes. Después de los minutos de descanso y posar para la cámara, empezó el descenso, el cual resulto más complicado de lo imaginado, por el deterioro de las escalinatas y la inclinación de la pirámide, más al final, en el suelo, nos esperaba un pequeño regalo, del cual no teníamos conocimiento; fuimos bajando y ya nos esperaban para tomarnos la foto, y luego corrimos entre los árboles, escogiendo el que más nos gustará y jugábamos a ser aluxes, mientras alguien tomaba una foto, para recordar tan buenos momentos. El tiempo se acababa, así que después de unos minutos de diversión, recordando la razón de nuestra visita, formamos de nuevo el circulo, que tanto caracteriza a las ceremonias, donde todos somos uno, somos espejos de los de enfrente, y somos un ciclo, donde uno termina, otro inicia, sin importar donde ocurra eso, siendo esta la única constante del universo, todo es un cambio y una evolución; y así como antes hicimos, volvimos a repetir el permiso, y la misma ceremonia haciendo un hueco enfrente de nuestros pies y enterramos el penúltimo cuarzo, anclando la energía y la luz en el lugar; Nos encaminamos a una pequeña pirámide que estaba a unos pasos, y siguiendo las palabras de Jan, la rodeamos pusimos nuestro tercer ojo sobre ella y conectándonos con ella, recibimos toda la información que nuestro cuerpo/mente/espíritu requiriera para su labor de guerrero; después empezamos a caminar hacia otra pirámide, más en eso el vigilante nos empezó a retirar del lugar, y aún cuando Jan quería tocarla esta última, había una protección rodeándola y ya no pudo hacerlo, más bien sabemos que todo es perfecto, así que reconocemos que así tenía que ser. El camino de regreso comenzaba, nos fuimos dirigiendo a la salida, mientras a alguien le traían otra bicicleta, ya que por su enorme fuerza fisica en las piernas, la bicicleta perdió uno de sus pedales en el camino de venida, saliendo este levemente lastimado a comparación de lo que podría haber sido; más como se conoce, el infortunio de uno es la fortuna de otro, y así empezó una carrera contra el vigilante, en donde se corría velozmente a las siguientes pirámides, se detenían, tomaban fotos, y luego cuando volvía a llegar el vigilante a sacarlos, continuabas lo más rápido posible para tener unos minutos en el siguiente lugar, y así fue la carrera hasta el final para tratar de sacar el mayor placer del momento. En algún momento le preguntamos al vigilante cual era su prisa, y solo contestaba que era el horario y teníamos que salir del lugar, más nosotros sabemos al igual que él, que las pirámides, la noche y la selva guardan muchos misterios y verdades, tal como los que fuimos viviendo mágicamente los días anteriores, de tal manera que no es del todo prudente estar dentro de este lugar sin el permiso de la diosa que te proteja de la oscuridad. Y para no ser esta noche la excepción de la magia del lugar, alguien comento que una de las niñas estaba muy conectada, y así era, Andrea conecto con el lugar increíblemente al momento de absorber la información de la pirámide, visualizando como en un tiempo atrás, hubo una gran tormenta que estaba azotando a la ciudad y causando desastres en la población y las viviendas, así que empezaron a pedirle al dios Chaac para que la apaciguara y los ayudará, más al no recibir respuesta de él, contactaron con la diosa Ixchel, quien en su labor de madre, busco a Chaac, y al no encontrarlo, intercedió por los habitantes de la ciudad. Mientras contaban el relato de la visualización de Andi, y cada quien iba recordando lo que vio, ya fueran espirales de información entrando en su tercer ojo, luces o tal vez nada (significando simplemente que tenemos diferentes maneras de absorber la información, por eso todos somos complemento) regresamos al hotel, en donde en compañía de los niños platicamos y jugamos en la alberca, para después algunos de nosotros dirigirnos a cenar y volver a contar, los hechos del día, y encontrar sin querer, las similitudes en que la vibración y la energía nos fue llevando hasta zona maya, y en especial hasta este viaje tan especial, y de esta manera terminar la velada, caminando por la calle 5 de Playa del Carmen, para poder asimilar y digerir, toda la nueva información adquirida en Coba, que aun cuando no la recordáramos en ese momento u otro, esta presente en nuestros corazones, espíritu, y consciencia para ser utilizada, cuando llegue el momento exacto, las personas indicadas y el perfecto amor, que nacerá desde nuestro corazón.
5ta Vida
A cada amanecer que ocurre durante el viaje, sabemos que el final se acerca, aun cuando en el transcurso de cada una de las vidas nos olvidemos de ese detalle, el dios y la diosa nos lo recuerdan en cada puesta de sol y amanecer. Sabiendo que en nuestras manos solo quedaba un último cuarzo, iniciamos el recorrido hacia Chichen Itza (la boca del pozo de los magos del agua) y hacia el fin de la misión de la diosa. Estuvimos aproximadamente 3 horas o más en las camionetas, haciendo diferentes actividades al igual que las veces anteriores, más algunos todavía razonábamos la información recibida el día anterior, mientras dormíamos, o disfrutábamos de las bebidas refrescantes, lo cual no fue tan buena idea, porque nos tuvimos que detener en uno que otro punto, inclusive hasta a mitad de la carretera para relajar el cuerpo. Aún cuando el camino fue largo, no se sintió tanto por esas paradas rápidas, y porque nos detuvimos en un pueblito, a medio camino, en donde venden puras artesanías, no llegué a conocer el nombre, mas estaba lleno de hermosas piezas, en donde varios aprovechamos para comprar uno que otro recuerdo. Al llegar a nuestro destino, ya nos estaba esperando nuestro guía, de tez morena, estatura pequeña, amigable, con un misticismo y amor por esa tierra, que solo tendría alguien de descendencia maya. Bajamos de las camionetas, exceptuando Jan, quién por algún motivo se quedó en una de ellas, para poder ir a comprar algo que requería; así se fue con uno de los chóferes, mientras los demás entrábamos y seguíamos al guía para un pequeño recorrido. De tal forma, nos llevó primero a la pirámide de Kukulcan ó serpiente emplumada, en donde nos empezó a platicar sobre la construcción, como todo fue totalmente exacto matemáticamente, para simular la bajada de Kukulcan en el equinoccio, y también como el número de escalinatas, lados, etc, cuadraban con los calendarios Haab y Tzolkin, haciendo toda esta estructura una maravilla arquitectónica, representando al dios/diosa y como todo en la vida es un ciclo; de igual manera nos mostró, como al aplaudir enfrente de las escalinatas, se escucha el canto de un quetzal. Luego en un momento de silencio, vio el dije que traían nuestras hermanas, la triple diosa, y a mi parecer, con su conocimiento previo y sabiendo que no estábamos ahí por coincidencia con el, nos indico que recientemente ese símbolo había sido encontrado en diversos templos del lugar, lo cual llamó nuestra atención, que ya lo empezaran a reconocer e investigar. Nos fue dirigiendo a través de los templos, nos mostró nuevas excavaciones, en donde se mostraba que el templo de Kukulkan todavía continuaba bajo tierra; nos mostró el templo de los guerreros y mil columnas, en donde a cierta hora, el sol se posiciona a una altura y se sienta sobre el plexo solar de una estatua de piedra sostenida por sus manos y piernas como un gimnasta; nos llevó a conocer la estructura del juego de pelota, cuando Daniel recibe una llamada de Jan, y le indica que la encontrara en el senote sagrado, ya que se nos acababa el tiempo e iban a cerrar el lugar. Fue mucha mi sorpresa al saber eso, porque justamente cuando pasamos a un lado del camino, le pregunté al guía que si ese era el camino hacia el senote, recordando una visita pasada, cuando todavía se podía subir a los templos... Así nos fuimos encaminando hacia allá, acompañados por el guía; Jan llegó minutos antes, sin conocer previamente el lugar, fue guiada desde la entrada hasta el senote sagrado, siendo para ella una hermosa sorpresa el saber que ahí se encontraba y era real; después de su arribo empezamos a llegar y formando una hilera alrededor del senote, fuimos siguiendo las indicaciones de Jan; estabamos vestidos de colores claros, blanco en su mayoría o colores que hicieran simbolismo a la diosa, y unidos de las manos empezamos la ceremonia, y sorpresivamente quien fuera nuestro guía, al reconocer lo que estábamos haciendo, se unió a la misma, emanando una gran energía, ya que cuentan quienes estuvieron a su lado que sentían como les quemaba las manos de la conexión que tenía con el dios /diosa; la ceremonia fue similar, dimos gracias a la diosa por todo nuestro recorrido, en donde entregamos parte de nuestro ser, volviéndonos guerreros de luz, así como lo serian nuestros descendientes, jurando cuidar a la madre, y recordar al mundo que la diosa ha despertado para recuperar su lugar a lado del dios, hombro con hombre regresando el equilibrio al planeta; cuando Jan hablaba, todo nuestro alrededor guardaba silencio, exceptuando un quetzal, quien respondía a sus frases aceptando cada uno de los ofrecimientos que se había dado; con un fuerte abrazo fraternal a nuestros vecinos, dimos amor a nuestros espejos, y para terminar el último anclaje, lanzamos el único cuarzo restante lo más fuerte y lejos que pudimos, para que este quedara guardado en el útero de la madre, el grial, en donde el dios y la diosa se unen para generar vida. Así terminamos nuestro camino, alguien después de la ceremonia, le preguntó al guía que si nos podía explicar, más el sabiendo la solemnidad de lo que se había hecho, sólo dijo que hasta que Jan terminará de hablar y cerrará este ciclo, el podría continuar; al haber terminado Jan, de decir sus palabras, el guía nos dijo que ese era el senote sagrado, en donde se encuentra una serpiente que aún se escucha de vez en cuando, más nadie ha podido ver, cosa que no ocurrirá, ya que ese es el kundalini que se encuentra en el útero de la madre moviéndose y reactivándose cada vez que es necesario; también explico que como toda madre, que sana los más arduos dolores con un simple beso o señal de amor hacia sus hijos, el del senote es curativa, e inclusive su hermano cura a las personas, habiendo recibido su don de manera generacional con su abuelo, y sabiendo esto, nos indico el camino a la salida, para que nos llevarán a un senote que estaba conectado a través de ríos subterráneos, para que nos sanáramos como recompensa de nuestra misión. El viaje de la diosa, prácticamente había terminado, nos había sido confirmado que el anclaje había sido un éxito especialmente los dos realizados bajo el manto de la diosa, en plena noche, siendo la luna nuestro principal testigo en Isla Mujeres y Cozumel; se realizo un buen trabajo y una misión planetaria para el despertar de la diosa, y con esta respuesta en nuestros corazones y caminando hacia la salida, veíamos a las personas vernos pasar y reconociendo el guía una cara de incredulidad en nuestros rostros, nos dijo que ellos habían escuchado toda la ceremonia y nos daban gracias a su manera. En la salida, las camionetas nos esperaban, empezamos a apresurarnos para poder alcanzar a ir al senote, más estando todos ya arriba, faltaban 2 personas, y aunque esperamos no llegaban, hasta que decidimos ir en su búsqueda, mas en ese momento aparecieron a lo lejos, y nos subimos para inmediatamente irnos. El lugar era cercano, llegamos rápidamente y corriendo nos fuimos a cambiar y empezamos a bajar las escalinatas que han cuando estaban húmedas, las bajamos rápidamente, descendiendo alrededor de unos 20 metros y conforme llegábamos bajábamos las escaleras o aventándonos como bomba, recordando nuestra infancia, nos introducíamos en el agua. No importo que los salvavidas se hubieran salido, estábamos ahí disfrutando del agua, sanándonos, algunos hasta tomamos un bocado del agua y la sentíamos recorrer nuestra garganta; anduvimos un tiempo indefinido disfrutando, flotando como muertito, o algunos, en su mayoría mujeres, ya que por su bello diseño anatómico flotan mas fácilmente que el hombre, se fueron a meditar al centro, mientras los demás nos quedamos cerca de las escaleras, para sujetarnos, ya que no había ningún lugar donde pararse, ni sujetarse; así salimos y nos fuimos a cambiar a los vestidores totalmente rejuvenecidos, cambiados, llenos de luz y amor... Esta vida estaba llegando a su fin, después de cambiar nuestra vida totalmente y reconectado con la diosa, nos fuimos a comer, en donde rápidamente se nos preparo un sándwich y emprendimos el camino a Chichen Itza para observar el espectáculo de luz y sonido en la noche, siendo este nuestra despedida de los anclajes de la energía de la diosa, para al terminar solamente ir a cenar, tomar el camino de regreso al hotel haciendo una pequeña parada para observar, por una ultima vez, en medio de la carretera, sin ninguna luz y siendo la selva nuestro cerco, su manto cósmico, estrellado por pequeñas y grandes luces, que solamente nos hacen recordar, lo poco que conocemos y la magnificencia del universo, el cual guardamos en nuestra mente hasta llegar al hotel y acostarnos, guardándolo en nuestro corazón, mientras lo recorríamos en sueños.
6ta Vida
Kukulcan, la serpiente emplumada, el dios y la diosa misma, el cielo y la tierra, donde el dios baja como un águila, llena de vitalidad y fuerza, fertilizando la tierra representada por la serpiente con su sabiduría y poder de regenerarse, siendo la boca del pozo de los magos del agua(Chichen Itza) su cáliz; Kukulcan va bajando por cada peldaño de la pirámide y llegando al suelo, señala y se dirige al senote sagrado, el lugar donde se genera la vida, donde el dios baja y se fusiona con la diosa, generando la vida de este hermoso ser llamado planeta Tierra. Que tan acertado nombre, para una ciudad tan mágica, los magos del agua donde se genera la vida, siendo nuestro cuerpo en su mayor parte agua; así fue la forma, en que la diosa se comunico en sueños durante la noche, mostrándonos la verdad de la ciudad, enseñándonos que la vida cambia y se transforma, y que la pirámide de Kukulcan, unifica todo, construcción hacia arriba para el dios, y hacia abajo para la diosa, siendo un comparativo del inframundo. Con esta pequeña revelación, inicio el día, era el último que estaríamos todos juntos en este viaje, así que había que aprovechar la compañía de nuestros hermanas, por lo cual el itinerario nos marcaba un descanso paradisíaco en Xcaret, al cual llegamos rápidamente y nos adentramos para poder disfrutar totalmente en esta vida, ya fuera recorriendo los ríos subterráneos, disfrutando de la playa, nadando con delfines o simplemente en una platica amena, disfrutando del sol y del mar. En las diferentes actividades fuimos distribuyéndonos, conforme la vibración nos acomodaba y disfrutábamos del momento, mas también íbamos despidiéndonos de nuestros hermanos, sabiendo que en algún momento los volveríamos a ver, más no sería bajo las mismas circunstancias de haber vivido como uno en el viaje de la diosa. Teníamos unas ultimas actividades que haríamos como uno, habíamos quedado de vernos en un lugar en donde los guías nos iban a llevar más por algún motivo, todos nos separamos, y cuando llegamos ya no había ningún guía esperándonos, más nosotros si a ellos, así que asumiendo que todavía iban a llegar, algunos nos volvimos a separar del grupo mientras llegaban los demás, mas a nuestro regreso vimos que no había nadie, asi que aventurándonos decidimos entrar, con el mas cordial respeto, a los dominios de la diosa Ixchel, y aun cuando el camino parecía un laberinto, las personas indicadas fueron apareciendo en el mismo para dirigirnos hacia el reencuentro con nuestros hermanas; de la misma manera le fue sucediendo a los demás, ya fuera por un motivo u otro, aparecía alguien que los iba dirigiendo hacia nuestro reencuentro. A partir de ese mini viaje hacia el inframundo, iniciamos un recorrido por el mismo; nos encontramos bajo un pequeño claro bajo la tierra, donde se alcanzaba a ver la luz de la vida, y enfrente de nosotros había una gran piedra que alcanzaba una altura abajo de nuestras cabezas, en donde fueron bajando 2 nativos mayas quienes empezaron a tocar los tambores y flauta, haciendo que la música prehispánica se sintiera, y así como fue llamado, revoloteando, un hombre búho se presento en medio de la piedra, el cual empezó a la danza del búho; a su termino, nos despedimos y nos dirigimos por el inframundo, pasando por una gruta llena de velas, en donde se encontraba un sacerdote maya, quien pareciendo que reconocía al grupo, nos miro pasar sin decir palabra, mas solo el sabe lo que en su corazón y mente se plasmo. El camino se fue haciendo mas luminoso, y así fuimos saliendo de las grutas, pasando por el temascal, en donde a lo lejos, distinguimos una diosa Ixchel, copia exacta de la que se encuentra en las mismas aguas de Xcaret, puesta por los mismos mayas en ese lugar. El recorrido continuaba, así que fuimos siguiendo a la guía hasta salir a plena luz del sol, y nos acomodábamos al borde de un río que rodeaba una pequeña isla, de donde salieron varios nativos mayas, quienes con el folclor prehispánico, totalmente conectados con la naturaleza, y respetando al dios/diosa nos llenaron de colores, movimientos, danzas, elementos, animales, selva, y toda la representación del universo en la danza del maíz, la cual cuando apareció una barca por el río, y se unieron mas mayas al ritual se hilo con la danza del fuego nuevo, llenándonos de asombro y respeto por nuestros antepasados y la gente que todavía mantiene tan bellas costumbres. Al salir, ya todos esperábamos ir a comer, así que apresuradamente todos empezamos a emprender el camino para cambiarnos, recoger nuestras cosas e ir al restaurante antes de que lo cerraran, y aún cuando apresurábamos a los demás, Jan Dael a través de una de nuestras hermanas, se dirigió y vio una pulsera en especifico, la cual atrajo su atención, puesto que solo se le entregaba a las princesas mayas (sin ella saberlo en ese momento), se le fue entregada como reconocimiento de su labor planetaria, y como símbolo de su evolución; Más un reconocimiento que tu tengas que comprar o pagar es algo extraño, el regalo se da con el amor del mismo, más había algo que ella no conocía, que en su momento, las 3 hermanas también adquirieron una pulsera similar, cada una con diferentes significados, y siendo una de ellas, quien al final se la regalaría, a través de un recado, entregado bajo la puerta, en la mañana siguiente, con unas cuantas palabras expresando un gran regalo de amor; por eso bien dijo el sabio "no midas el valor ni el tamaño del regalo, sino el sentimiento y amor con el cual te lo dan" , ya que a ese amor, nunca podrá ponérsele un precio. Después fuimos a comer todos juntos, y al terminar nos dirigimos hacia el espectáculo de la noche en Xcaret, aunque antes hicimos una parada rápida, a observar una capilla, dedicada a la diosa en su totalidad, teniendo en su centro, una diosa hecha en una pieza de madera, bellamente tallada, iluminando totalmente el lugar, y llenando de paz y amor los corazones de los presentes, y siendo acompañada de puras diosas que estaban en las paredes laterales, como si fueran sus hijas.
El espectáculo, fue esplendido, nos fue llevando desde la cultura maya, desde sus inicios, con los juegos de pelota hasta la fusión y destrucción de la misma, mostrando un sentimiento emotivo, en donde pedía que no se perdiera la conexión con la diosa y la naturaleza cuando fueron conquistados y perdiendo nuestra herencia con la diosa, hasta que llegamos a la época actual con los bailes regionales de diferentes estados de la republica y el volar de las guacamayas alrededor del teatro, para indicar que nosotros somos ellos, libres de volar, libres de soñar, y libres de vivir, con el poder del viento que alimenta nuestros sueños, y mentes, para conseguir lo que deseemos puesto que somos dios/diosa. El camino de regreso fue tranquilo, fue muy rápido, y ya que era nuestro último día juntos, aprovechamos para ir a convivir, platicar y disfrutar de una buena música de trova, la cual fue sellando nuestra última noche, con la cual pasamos a despedirnos de la playa, que tan piadosamente nos acogió, y por último, regresando al hotel nos fuimos despidiendo de nuestros herman@s, sabiendo que los volveríamos a ver; así como a veces es difícil despedirse de la familia, así fue en ese mismo momento, porque era como si te despidieras de uno de ellos, de una parte de ti, con quien fuiste UNO durante la semana, con quien viviste, aprendiste y te uniste en luz, amor y vibración para conseguir el despertar de la diosa.
7ma. Vida
El día inicio como cualquier otro, la magia del momento se había acabado, el viaje llego a su fin, y era el momento de emprender nuestro camino de regreso a nuestras casas; todo lo aprendido y vivido en el viaje, sello nuestro corazones para la eternidad, y así como llegamos en un momento, sin saber a que íbamos, así partíamos nuevamente, sin saber hacia donde nos dirigiría nuestras nuevas vidas, más con una pequeña diferencia, ahora contábamos con la protección de la diosa, y sabíamos nuestra misión como sus guerreros, quienes honrosamente portaremos su voz, y recordaremos que ella ha despertado de su sueño, y que ira recuperando su terreno en el corazón de todos los seres de luz en este planeta, para ocupar el lugar que le pertenece, al lado del dios, como uno solo, siendo dios/diosa, la unidad, el amor y padres cósmicos. Así fuimos partiendo hacia nuestros destinos, sabiendo que en ese momento nos despedíamos, más este no era un final, sino un comienzo de una nueva vida, en donde tendríamos que utilizar nuestras capacidades y dones adquiridos para llegar a los demás, ya que es muy diferente, la vida en unidad, la del viaje, a la que cada uno iba a llevar a partir de ahora en sus casas y trabajos. Y así como empezó el viaje, juntándonos uno a uno el aeropuerto, nos fuimos separando, al menos físicamente, porque cada uno sabe, que todos somos uno, y nuestros corazones han sido unidos bajo el mismo llamado, bajo la misma luz y bajo el manto de la diosa, y así como lo hicimos en esta ocasión, lo hicimos anteriormente en vidas pasadas, y así será en vidas futuras, donde este momento, sólo fue un reencuentro de seres de luz trabajando al servicio y protección de la diosa.
.... Vidas
Las subsecuentes vidas han pasado, y ahora estoy aquí, escribiendo este pequeño texto y dándoles una pequeña idea del trabajo que se realizó; más a diferencia de ese momento, ahora poseemos más información de lo sucedido, después de haber platicado con los involucrados, y con nuestra guía, entendimos que el tambor, que se escucho la segunda noche, fue como agradecimiento de que el anclaje había sido hecho, y muy probablemente, el caracol haya sido el mismo que se encuentra en Cozumel, para el aviso de huracanes, donde la diosa lo toco ceremonialmente para nosotros; al igual, las dos ceremonias mas importantes fueron en la noche, bajo su manto estelar, donde solo los guerreros estuvimos invitados para que no hubiera ninguna interrupción y se pudiera trabajar con el anclaje sin problemas. Siendo la diosa quien nos ilumino en su camino, y quien nos llamo a cada uno de los seres que participamos en este viaje y a quienes extiendo mi agradecimiento por el placer de conocerlos, quererlos y convertirse en mi familia, ya que sin cada uno de ustedes, que escucharon el llamado en su corazón y decidieron responder nuevamente a este servicio planetario, este trabajo y escrito no seria el mismo, por el cual se los dedico a aquellos que influenciaron en el y a quienes siguen su corazón, y trabajan para el despertar de la consciencia; Igual sin olvidarla, para un ser que llena de amor todo su alrededor, y siempre nos ha enseñado, que cada día, es una vida, y cada vida, tenemos la oportunidad de renacer como el fénix, cambiar nuestro entorno y evolucionar, así que escuchen ese canto de su corazón y transmitan este mensaje, la diosa ha despertado, y esta al lado del dios, ambos amándolos y cuidándolos, en equilibrio. Y a ti lector, que sin saberlo, también escuchaste el llamado de la diosa al tener este texto en tus manos, y te uniste con nosotros en esta misión, conectándote con nosotros en pensamiento, espíritu y luz, ayudando a la reconexión de más seres, ya que el tiempo y espacio es relativo, y enfocando tu intención reviviste este texto, avivando el fuego del despertar para que recuperemos el equilibrio y recordemos que somos Dios/Diosa....
INLAKESH INLAKESH INLAKESH
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