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La rueda o circulo de Ixchel
La rueda o circulo es la base de la vida, el inicio de todo, de donde venimos y adonde vamos, el alinearnos con esta esencia nos hace estar nuevamente en sintonía con lo que somos. La energía femenina, a vivido siempre, pero a estado dormida mucho tiempo. Las mujeres solo cuando empiezan a trabajar con su sabiduría interna buscando a la Diosa que vive en cada mujer, reactivan el poder de lo sagrado femenino. Porque decimos que hay una diosa interna, bien, pues todo lo que existe en este universo es energía, energía creadora, formada en un inicio como una especie de espiral en donde eternamente giran y crean las energías del padre y de la madre, energías positiva y negativa fluyendo ascendentemente para una alquimia o transformación de todo lo que conocemos como mundo, cambiando una y otra ves el todo en el todo. Esa esfera energética de la cual parte todo, contenedora en si misma de ese espiral del padre y de la madre, es toda la energía, todo lo que existe visible y no visible, y por lo tanto todo lo que vemos o creemos ser por un momento de nuestra vida es esa esfera, es ese espiral, es ese padre y madre o Dios y Diosa, integrados en esencia pero creando una dualidad para un mejor proceso de evolución y crecimiento, entonces partiendo de este punto, ya cuando aparece el mundo de la materia, cada mujer es una representación de la Diosa en la tierra, y cada hombre es una representación encarnada de Dios en la tierra, pero esto en realidad ya lo sabíamos, imagen y semejanza.
Si a esto le agregamos que el planeta esta viviendo grandes cambios porque la serpiente de luz o Kundalini del planeta o de la energía femenina esta activándose como lo hace cada 13mil años. Al cambiar esto automáticamente hay cambios en la consciencia y formas de percibir la realidad por lo que es un momento perfecto en todos aspectos para una reconexión con lo sagrado femenino. Y con esto no se busca el decir que el hombre no esta despertando, el también como una representación del padre en la tierra se esta enterando y recordando quien es realmente, pero la era masculina no estaba dormida, por lo que esta parte del equilibrio del espiral sagrado esta activa y lo que es urgente es que la mujer reactive su energía alineándose con la energía de la madre, para ahora si equilibrar y formar un espiral real de lo masculino y lo femenino integrado y danzando la danza de la creación eterna. Es urgente que la mujer recupere su posición para hacer un puente de luz hacia la elevación junto con el hombre siendo ahora seres integrados para la creación. Si bien es verdad que todo en un principio es la energía esférica o de circulo de creación, al formar ese espiral del positivo y negativo para la creación de lo que existe aparece la dualidad, en esa dualidad la energía del padre o Dios es eterica, y la de la Diosa madre, es darle forma a esa energía eterica dándole un envase aparente, que la haga parecer separada y con forma, ese envase es todo lo visible, como nuestro cuerpo, si vemos esto es tal cual imagen y semejanza porque en la concepción humana el esperma es una energía poderosa sin forma, y al entrar en el útero adquiere forma humana. Tal cual en el universo el padre es una energía sin forma en expansión y la energía femenina es una energía que le da envase o forma física y perceptible por medio de su útero sagrado, por lo que todo lo físico es creación de la madre y lo no físico del padre, por así decirlo aunque ambos son unos mismo.
.A través del estudio de la rueda de la Diosa o de la rueda de
Ixchel, podemos despertar y recuperar nuestra sabiduría como
Mujeres Sagradas, conocedoras de las artes de sanación y conexión
con los procesos profundos de cambio y renacimiento. texto escrito por. Jan Dael. |
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